domingo, 7 de septiembre de 2025

Encuentro

Allí iba ondeando como un oleaje hecho de espumoso capuchino, rompiendo el aire en cada escalón, dejando sin respiración cualquier suspiro que pudiera atravesarse.

Buscando indagar al ser que se abría paso en el ascenso, como magia asomaron sus piernas, deslumbrantes del momento, de la pausa y de la curiosidad, fue un instante suficiente para abrir más los ojos, como si de eso dependiera el ver más.

Y sonó la música, el ritmo, otro ritmo, himnos que marcaron los pasos restantes, las palabras seguidas, las sonrisas encontradas y los abrazos que nunca duran lo suficiente. Y ahí se fue de nuevo, abriendo camino.