martes, 17 de septiembre de 2013

En sintonía, con sentido

Por fortuna las letras no se terminan, tampoco las acciones, la gente, el clima, la nube, las acciones y demás seres, sí, seres que pueden evocarlas para que aquí se den cita. Hoy, terminó un programa radial y sentí desde siempre un fuerte sentimiento, ¿cuál? no se, pero ahí estaba y tras varios minutos de música, de suspiros, de palabras que tenían tanto significado, tal significado que al deletrearlas se pondrían al descubierto hasta los latidos propios de las mismas... en fin.

El programa radial terminó y tuve la necesidad de continuarlo, no para darle un fin, pero sí para citarlo y esto resultó:

Se siente en tu voz la bella sonrisa,
en tu música que aunque no tuya, eres tú, a ti,
en tu micrófono que late a ritmos, tuyos también, tus latidos.
Se sienten latidos que compartes, atinan, escalofrían.

Si bien no te ven mis ojos,
te sienten en el aire mis oídos, con tus notas,
esas que programas con tus manos, entonces caricias
o aplausos para ovacionar viejos recuerdos,
tuyos, míos, quizás en el mundo de los recuerdos ellos se conocen.

Justo ahora llueve, pero con el sol reportamos tu sintonía,
te tomas un descanso ahora y sigo tarareando tu eco,
tu vida secreta empieza para mí cuando del aire sales,
y la mía, secreta también, continúa aliada al mismo dial.
Las notas, el dial, el clima, la voz, la hora, la pauta
seguramente harán que vuelvas, con sentido, otra vez.

EN SINTONÍA

El dial: Radiónica.
La Dj: Simona

domingo, 28 de julio de 2013

Te doy la razón, reescribiendo.

Debe ser culpa de los 140 caracteres de Twitter, los comentarios cortos en Facebook, las 160 letras que extrañamente me permite escribir un mensaje de texto desde el celular (esto último debe ser culpa de Claro, pero eso fue otro artículo [aquí está]) o el pasar más tiempo con un teclado que con un lápiz, el que haya dejado de escribir aquellos intentos de "poemas en prosa". Más de 100 escritos ya había logrado recopilar, más de 1000 quisiera contar, pero mi letra "made in mano" anda en pausa.


Se me ocurre hoy, con un poco de sueño, otro tanto de cansancio, con la cabeza pensando en estar recostada en aquella almohada solitaria en el rincón de la pequeña cama, que podría escribir algo, algo como lo que acostumbraba a dedicar, con intenciones a veces, sin motivos también a veces, en fin, escribir de seguido, más de 140 caracteres, más de 160, más de un "me gusta". ¡Intentémoslo!


Razones de felicidad existen,
llegan para quedarse, llegan para partir,
juegan con el viento, con el mar y con los abrazos,
aceleran aquello que late, que late... suspiras.

Razones para dejar de sonreír existen,
son espontáneas, parecen arraigarse aquí,
amenazan con hacer perder la esperanza, el mañana,
corren las lágrimas, corren, corren... suspiras.

Razones para recordar existen,
se vivieron, se quieren repetir, a veces no,
añoran con quedar en el pasado, siempre presentes,
se vive con ellos, se vive, se vive... suspiras.

Razones para disfrutar en compañía existen,
se enriquecen en un abrazo, bajo una sábana, compartida,
se quisiera pausar la mirada, el tiempo, el ahí,
a veces dicen adiós, adiós... suspiras.

Razones para ser feliz, sonreír, recordar en compañía,
razones para quererla, quererlo, quererlos,
razones para estar, huir, escabullir,
razones para que esté, para que vuelva, para que se quede,
razones para que no dejes de estar... suspiras.


<TE DOY LA RAZÓN>

Finalmente se logró la hazaña, hubo un "poema en prosa", quizás se repita, quizás no. Mantuve en el escrito el título al final, pues es lo último que se me ocurre. Si pasaron por aquí y leyeron esto, ¡gracias!

lunes, 10 de junio de 2013

El cliente siempre tiene... que comprar.

Una vez pagada mi factura mensual a "una de las más reconocidas empresas de comunicaciones, cuya imagen está deteriorada por todas las posibles quejas que los usuarios hacen (hacemos), pero que, al parecer se enriquece cada vez más", en adelante "Claro", paso a relatar mi historia como cliente donde, según he oído, debí tener la razón, ¡pero no!

(Voy por un tinto para intentar mantener una sonrisa al escribir este relato)

(Volví) 

Feliz por arribar a un techo que me permitiera mantener un lugar más estable y así mismo un espacio propio, por aquellas necesidades actuales a las que casi nadie es ajeno (envidio a quienes sí lo son), el primer servicio que requería era aquel maravilloso, llamado Internet (bueno, ya había agua, energía y gas). Era una necesidad prioritaria, pues por cuestiones laborales era una exigencia la posibilidad de acceso, casi que permanente.

Aunque la necesidad, como lo dije, era prioritaria, me propuse obtener el mejor servicio, con el que estuviera satisfecho. De esta manera, me comuniqué con asesores de ventas de UNE, ETB, DirecTV, Movistar, SuberCable y "una de las más reconocidas empresas de comunicaciones, cuya imagen está deteriorada por todas las posibles quejas que los usuarios hacen (hacemos), pero que, al parecer se enriquece cada vez más", ya había dicho que, en adelante "Claro".

Todas, a excepción de Claro, tuve que descartarlas, pues en el edificio en el que ahora habito, desde su construcción, sólo fueron dispuestas líneas de Claro; más de 80 apartamentos (muchos más) con la única posibilidad de que esa empresa sea la que ofrezca conexión a Internet, línea telefónica y televisión. No se si eso sea: "normal", "una clara muestra de cómo actúa un monopolio" u otra situación cuyo nombre que quiera asignarse debe tener un "feo" significado, feo.

Sin más posibilidades, prácticamente tuve que agachar la cabeza y contactar con "una de las más reconocidas empresas de comunicaciones, cuya imagen está deteriorada por todas las posibles quejas que los usuarios hacen (hacemos), pero que, al parecer se enriquece cada vez más", oh sí, "Claro", a grandes rasgos éste fue el guión en el que me sentí envuelto:

_Yo: Necesito contratar con ustedes el servicio de Internet.
_Claro: Podemos ofrecerle un paquete digital de no se cuántos canales, telefonía ilimitada de no se cuántos minutos, nacionales, internacionales, bla bla bla.
_Yo: No, gracias, sólo necesito conexión a Internet.
_Claro: Mire que le conviene el paquete porque....
_Yo: No señor, gracias, ¡sólo necesito una conexión a Internet!
_Claro: Bueno, déjeme decirle que por disposición de no se qué..., no podemos ofrecerle sólo Internet, "deberá" llevar TV o telefonía.
_Yo: ¿Es imposible tener sólo servicio de Internet?
_Claro: Así es, "debe" acceder mínimo a dos servicios.
_Yo: (Indignación, necesidad... y un gran suspiro) 
_Claro: Pero si lo prefiere, le conviene llevar los tres servicios...
_Yo: ¡No!, no, gracias, por favor Internet de 4 megas y TV. Quiero en TV sólo el paquete de HBO.
_Claro: Muy bien, entonces el valor a pagar es el correspondiente a Internet de 4 megas + Televisión Básica + Paquete de HBO.
_Yo: No señor, no quiero TV básica, sólo Internet de 4 megas y el paquete de TV de HBO.
_Claro: Es que si quiere el paquete de TV HBO, "debe" adquirir el de TV básica también.
_Yo: ¿No puedo tener sólo el paquete de TV de HBO?
_Claro: No.
_Yo: Entonces por favor Internet de 4 megas, y TV básica, pero análoga, igual, no soy usuario del servicio de TV.
_Claro: Bien, entonces para usted, Internet y TV básica, pero debe ser digital, porque por su sector no es posible instalar TV análoga. La TV digital le permite canales de música, juegos y ...
_Yo: La verdad ese servicio no me interesa, yo querría sólamente Internet.
_Claro: Pero ya le informé que no es posible sólo contratar Internet.
_Yo: Yo se, entonces ¿qué es lo que podría contratar con ustedes? ¿Internet de 4 megas y TV digital básica?
_Claro: Así es.

(Voy por otro tinto)

(Volví)

Días después... ese día, en el que no pude programar ninguna otra actividad, porque los "reyes" de Claro podrían llegar a cualquier hora, finalmente tuve una conexión a Internet de 4 megas (sólo de nombre como figura en el contrato), y una conexión a TV ¿digital? básica. Digital, supongo, porque hay un decodificador que se bloquea cada vez que se le antoja, unos dos o 3 metros de cable que irrespetaron las estructuras preestablecidas de conexión en el apartamento, y una caja tras caja, tras caja de conexión completamente "antidigital" para tener canales con calidad análoga.

Sin hacer un historial de fallos técnicos permanentes, por el lado de Internet la intermitencia es permanente y en cuanto a la TV ¿digital? básica, en el último partido de mi selección Colombia, la señal simplemente desapareció en medio del juego.

Este cliente sólo quería una conexión a Internet y, "una de las más reconocidas empresas de comunicaciones, cuya imagen está deteriorada por todas las posibles quejas que los usuarios hacen (hacemos), pero que, al parecer se enriquece cada vez más", "Claro", le ofreció Internet + Televisión ¿digital? básica + Fallos técnicos + Cables desordenados.





miércoles, 22 de mayo de 2013

¡Sí, nada!

Siempre hay motivos para escribir, y andaba descartando temas para disponerme a regar letras por estos lares. Ante la situación, empecé por descartarla a ella, a él, a ellos, a todos, a eso, a aquello, a lo que sonó, a lo que cayó, a la oscuridad, a la luna que no está pero que por ahí debe andar, a la lluvia, a cada gota, a la misma gota congelada, al charco, al río, al océano, al sol, a su seducción al agua, tanta, que la evapora; descarté todo y decidí dejar nada.

Vaya error, la tarea de escribir se torna complicada, tanto o más que cuando se vienen de frente, te miran a los ojos, te señalan y retan sin piedad  preguntando: ¿qué es "amor"?

Así, con los ojos mirando hacia arriba, a un punto no determinado, parpadeando con menos frecuencia, arrugando un poco la frente, con una ceja más levantada que otra, así, me quedo sin qué decir, sin qué escribir, ¿qué es "nada"?

Y cómo le escribo a "nada" si ni siquiera sé lo que es, ni tampoco me interesa saberlo, ¿para qué? ¡para nada! ¿nada? ¡si, nada! aunque no lo sepa, pienso y termino de escribir este párrafo ahora mirando hacia abajo y a la izquierda, algo alterado.

Escribir de nada, no duele, no alegra, no pone a suspirar, no se interpreta, en definitiva no pasa nada, ¿nada otra vez? ¡Sí, nada! Aparece de nuevo la duda, acompañada de un suspiro con los hombros recogidos, la frente más arrugada, el contexto no importa, el frío, la música, la respiración forzada, nada importa ¿de nuevo nada? ¡Sí, nada!

Mientras escribo de "nada", ¡Sí, de nada!, todo pasa por mi cabeza, o casi todo, de nuevo él, ella, ellos, todo, nadie, nada, árboles, familia, casas, perros, patos, estrellas, galaxias, fotos, muebles, nubes, cielo, lunas, dos, dos lunas, ahora son tres, se van, piano, vino, suspiro, playa, mar, país, mundo, cerca, lejos, muy lejos, abrazos, besos, caricias, sueños, no estás, quiero que estés, no te ves, recuerdos, amigos, risas, comida, lágrimas, miedo, ansias, ansias, ansias, él, ella, ellos todo... ¡NADA!



jueves, 11 de abril de 2013

Política despotricada

(La felicidad) Una política ideal...

Recuerdo que la elección del representante estudiantil de la primaria, en mi grado 5°A, de la Escuela Anexa* se disputaba entre dos compañeros, Fabián y Oscar, para entonces tendríamos entre 10 y 11 años.

Fabián, candidato favorito, contaba con el 94% del total de los votos del curso, mientras que Oscar, mi candidato, contaba con el 6%. Sin embargo, ante la tajante y evidente derrota que las encuestas relataban, el 6% de la población (sí, mi candidato y yo) nos dedicamos a trabajar y demostrar a través de publicidad elaborada por nosotros mismos, las grandes ideas que beneficiarían a la población, recuerdo el pliego de cartulina verde y de color azul, uno de ellos era la pancarta, una gran cara dibujada, en lápiz, del candidato, la otra contenía las ideas para ofrecer en la campaña. Socialización de las ideas y divulgación de la campaña se llevaban a cabo en las mañanas, antes de empezar las clases.

El día de la elección llegó con un ambiente extraño, la campaña había surgido efecto y lo que las estadísticas habían estado manifestando durante toda la campaña electoral (menos de 2 semanas) se invirtió. La inspectora oficial (la profesora Graciela), solicitó un discurso final para aceptar los resultados, los cuales concluyeron en felicitaciones, abrazos y satisfacción de parte y parte, el año de representación estudiantil se desarrolló sin mayores inconvenientes, unificando las ideas de los sanos "contrincantes". Este par de candidatos, a la fecha, tienen una amistad envidiable.

En adelante, sin resentimientos de por medio, se compartía en el descanso comprando en la tienda escolar, en el patio jugando, en nuestras casas haciendo tareas, en plan de entretenimiento, juego, en fin.

... El cachetazo a la realidad (será breve para no caer en insultos y lloriqueos)...

Varios líderes políticos tienen ideas interesantes, no todas claro que sí, que en conjunto beneficiarían en lo social, en lo justo, en lo económico al 100% de la comunidad. Pero como habitante de una población que los elige, pasamos de ser importantes para los candidatos a impotentes en sus decisiones.

El ganador debería poder ejecutar sus buenas ideas, mientras que la oposición se encargue, tanto, de fortalecer dichas ideas, como de apaciguar y negociar aquellas que no lo son tanto y recuperar las propuestas de los que perdieron para sumarlas, en lo posible, para el bien de todos.

¡Pero!, en el mejor de los casos, el ganador ejecuta sus buenas obras con una mano, mientras que con la otra debe defenderse de la guerra que, aún después de campaña, sus opositores le tienen retada sin importar intereses de los gobernados. En el peor de los casos, el ganador ejecuta cuanta acción quiere, acallando a sus polos a tierra y buscando beneficios para sí mismo y su "entorno" (entorno que no va más allá de 2 o 3 cuadras sanguíneas a la redonda).

... Hace falta que seamos gobernados por más Oscares, vigilados por más Fabianes y asesorados por más Gracielas.

*Hoy en día, Normal Superior del Mayo, del municipio de La Cruz - Nariño, Sede Primaria.