miércoles, 1 de octubre de 2014

Horizonte a la vista, siempre

Saber que las despedidas son escenarios presentes,
hacen que las condenemos a no estar aquí,
por temores, por inseguridades, porque duelen, porque sí.
Sin embargo ellas se mantienen, firmes, casi obligadas,
están las despedidas no porque así lo quieran,
ni por que así lo exijan, solamente están.
Han estado siempre porque la vida jugó a dar vueltas,
jugó a ser ciclo y, como el aire, adicción se volvió.

Un ciclo que se quedó y tuvo que aprender a amortiguar cada adiós,
con un caminar de alegrías, de aprendizajes, de vida. ¡Eso! Vida.

Es así que la despedida decidió no ser un hasta nunca,
sino ser sólo la tapa de aquel baúl de recuerdos,
del que siempre se habló y se ha venido llenando,
del que hemos de tomar, aromas, ecos y texturas
para simplemente transportarnos con los ojos cerrados,
a las siempre vividas pausas y a los, a veces, afanes,
para estar allá, aquí, de nuevo allá con una sonrisa
y de nuevo aquí con un suspiro profundo,
de esos que pasan avisando que un recuerdo por aquí paso.


Para ti mi siempre amiga Tania que, con solo parpadear de frente al horizonte, traerás nítidos recuerdos de tu padre.

jueves, 31 de julio de 2014

La vida es un amigo

Las palabras buscan espacios,
vacíos, llenos, con ellos, sin ellos,
las palabras buscan sonrisas
para expandir verdades,
reducir distancias, atar corazones,
las palabras buscan vida
entre amigos, entre latidos rítmicos,
las palabras buscan confianza
para desahogar y respirar profundo,
las palabras buscan amigos
para divagar, sonreír a la vida,
una vida que se ha unido
en forma de amigos, de vida.

Esto se escribió una noche (la de ayer [30 de julio de 2014]) en una servilleta que fue a parar al barrio La Macarena.

lunes, 7 de julio de 2014

Doce y cuarenta y seis


Este renglón antes de ser creado,
fue borrado por casi tres minutos,
pues su razón de ser no sería otra
que presentar cada palabra que se atreviera
a tocar los ojos que algún día
miraron cómo el frío violaba una piel, esa piel.

Ahora que las letras se desencadenan,
se debe ser explícito para no causar rencor,
para no causar lágrimas, ni torpes recuerdos,
solo para robar una sonrisa,
esa que nutre dos agujeros que juegan con la brisa,
la nocturna brisa que siempre será testigo,
de tantos abrazos sucedidos al cerrar los ojos,
pero que desaparecieron al abrirlos.

Tantos deseos de hacer y pertenecer,
deseos de sentir el placer tras una simple caricia,
de tomar todas las miradas y despertarlas
quizás inseguras ante un beso sin planear,
pero tras una cortina de un no importa,
pero tras una más oscura de un nunca.

Simples vidas que se encontraron,
y que hoy tientan a la luna
a hacer de las hadas unas alcahuetas
y de las palabras un motivo,
para que siempre permitan en la noche, o en el día
volar entre mentes tan distintas pero tan cercanas,
volar, simplemente volar.


Esto se escribió en Tunja en abril del 2007.

miércoles, 18 de junio de 2014

Abrazos para respirar

Suficientes vueltas aprendió el mundo a dar,
en sus ratos libres, en las noches, cada noche
para que cada día rodeemos ideas, para dejarlas en el aire,
en el aire que sólo se encarga de abrazar al mundo.

Del aire sí quedan aún enseñanzas
abrazarte, está bien, sólo abrazar, de día, de noche, abrazar
abrazar para consentir al mundo, abrazar para consentirnos
abrazar sin dar vueltas y abrazar con infinitas vueltas
disfrutar abrazar, que quede claro, abrazar.

Asoman los soles, uno diferente cada mañana,
el del día anterior se escapa con la luna de cada noche,
se conocen en cada vuelta, se escapan en otra
se abrazan en una vuelta, se alegran la vida en todas.

Sin aire, pero con abrazos. Bien, con aire ¡y con abrazos!
se ha de permitir vivir, como el mundo y el aire
con sentido y sin sentido, pero siempre sintiendo
el aire, la vida, en un abrazo, en cada vuelta.

sábado, 24 de mayo de 2014

De P a Z

Desnudos, sin camisas de colores, con mentes despejadas, sin ataduras, las palabras tomaron formas, para empezar sólo tuvieron forma de "hola's" tímidos, sonrisas mantenidas y otras esquivas, todas sanas, todas transparentes. Hubo momentos de silencio, otros de risas, algunos con suspiros, todos llenos de latidos, palabras que finalmente latieron.

Al poco tiempo todos éramos como familia, una familia consagrada en una especie de amistad, amistad que no demoró mucho en prevalecer ante aquel escenario en blanco, transformado luego en color, en ideas, en deseos, en letras, en canción.

Hijos, abuelos, nietos, primos, hermanos, solteros, ellos, ellas, inquietos todos, pensantes siempre, habríamos sido convocados sin otro particular más que hablar de un tema que, aunque presente, lo hemos destinado a estar ausente, sin presencia (valga la redundancia, ¿hay redundancia?), ese tema siempre en boga, siempre cacheteado, escupido, deseado, "paz" le llaman.

Nos dedicamos a imaginarla, a anhelarla, a invocarla. A escribirle, a abstraerla de discursos, a encontrarla en aquel UBUNTU del que tanto podemos aprender, que tiene tanto por contar, pero que decidimos encerrarlo en aquel "yo soy porque tú eres". Y es que todos fuimos, todos somos, todos pudimos ser, todos, en adelante, seguiremos siendo.

Cada uno ¡y todos! éramos de nuevo uno, cada idea, cada pregunta, cada aporte, cada suspiro repentino, sí, otra vez los suspiros, nos pertenecían a todos, las mentes, más que el corazón, se fusionaron, se pensaron, se repensaron aunque sí, realmente, el corazón nunca se marchó. Cada idea en circulación se manifestó pensando en qué hacer, un qué hemos hecho, un qué estamos haciendo. Preguntas todas que traían a este escenario a los amigos, a los familiares, a los conocidos, a los reconocidos y a los desconocidos, que aunque ausentes, se mantuvieron presentes; pues aquello que llaman paz, también es con ellos.

No hay certezas, pero hay motivos, hay deseos, hay razones, hay poder de hacer. Retomando las preguntas basadas en el "qué" y en el "hacer", debo decir que es muy fácil responder (por lo cual también resulta fácil no hacerlo) que en cada respiro, en cada paso, en cada guiño, en cada saludo, en cada despedida, en cada asomo a la ventana, en cada caricia, estaremos construyendo aquello que hemos de seguir llamando "paz".

#ImaginaLaPaz