jueves, 17 de enero de 2013

Sin contar con tiempo

Aprovechando el descanso modesto que las vacaciones* le permiten parcialmente a uno como individuo trabajador del país más feliz del mundo ¡Colombia!, retomé el re-conocimiento de las calles bogotanas con el transporte que más disfruto, caminar.

Luego de un encuentro con sonrisas, recuerdos, noticias nuevas, otras no tanto, carcajadas y demás acotes amigueros en torno al festival de la vida, todo esto producto de la cita más común y corriente: "un almuerzo y un café", nos dimos cita los zapatos gastados, el jean más viejo y más querido, el viento, muchas personas desconocidas y algunas gotas de lluvia perdidas en la ciudad para emprender un camino; cada quien a su ritmo, en su cuento, en su cultura, a su destino.


De espaldas a las responsabilidades, productos y disposiciones dependientes de un tiempo, que puede no ser mío, ni del espacio, que podría tampoco ser mío, acudí a olvidar el tiempo, el espacio, la ruta. Empecé entonces a divagar por la gran ciudad, viviendo el momento de lo que sucedía en el durante y en algún lugar, así las cosas, el recorrido de este caminante duró:


  • Una diligencia bancaria.
  • Un paseo 'comercial'.
  • El descubrimiento de un almacén de relojes y medias personalizadas en la calle 53, no todo es country en esta calle.
  • El descubrir también en la misma calle, juegos de estralandia (así lo conozco), armo todo (en el comercio), arma todo (dicen los señores mayores), con sistemas motorizados y un toque de ciencia; espero sigan ahí para cuando mi sobrino esté más grandecito.
  • El encontrar a una amiga, cuya presencia es sinónimo de felicidad ante cualquier circunstancia, el resumen de su vida en estos meses sin vernos y el plan, que quizás nunca se cumpla, de vernos para hablar con más calma de los sucesos que quisiéramos contarnos.
  • Miradas cruzadas con gente que nunca he visto y que seguramente nunca volveré a ver.
  • Llamadas a personas que, aún estando un poco distantes, sabes que te aprecian y aprecias.
  • Un fondo musical, una compañía permanente: Adele - Make you feel my love, Nirvana - Something in the way (Unplugged), Shakira - She wolf & Give it up to me (NBA), Adele - My same, Robbie Williams - Beyond the sea, Natalie Imbruglia - Beauty on the fire, Nirvana - Lake of fire (Unplugged), Adele - If it hadn't been for love, The Hall Effect - Trip dog, ConEctor - Damaquiel, Aterciopelados - Tanto amor, Travis - New Amsterdam, Aterciopelados - Péndulo, Robbie Williams - Ant music, Aterciopelados - Sueños del 95, Monsieur Periné - Suin romanticón, Sting & The Police - Fields of gold, Aterciopelados - Para mi solito, Aterciopelados - Las cosas de la vida, Shakira - She wolf (Sale el sol), Shakira - Underneath your clothes (Mangosta)**.
  • Cosas, sonidos, pausas, aceleraciones, sonrisas, obstáculos...

...Finalmente, "un destino", pero no "el destino".


*Léase: se acabó el contrato (qué problema para escribir la palabra "léase", aún me queda la duda si va o no con tilde).
**La mayoría de canciones las tengo porque compré alguna vez el CD original, es en serio.

jueves, 3 de enero de 2013

Receta pa' la gripa (o gripe)

Y como estamos con compliques climáticos hasta el próximo fin del mundo, las gripitas nos acechan. Pues bien, se me ocurre compartir por este medio la solución de abuela, al natural, y es que la he enviado escrita haciendo uso de Twitter, de Facebook, a través de correos electrónicos y siempre he tenido que redactarla cada vez que se ha requerido. En adelante compartiré el enlace a este artículo escrito hoy, un 4 de enero de 2013 (en el día de la Familia Castañeda en el Carnaval de Negros y Blancos, Pasto).

Es una receta para curar la gripa (en realidad no se si para curarla, para quitar los síntomas, para sanarla por completo) pero sí que es efectiva para que nos sintamos bien cuando somos atacados por este virus.

Ingredientes:

Preparación:
¡No tiene ningún complique!, es tan sencillo como poner a hervir todos los ingredientes en una olla, tendiendo a que, principalmente, el jengibre, el cilantro y la cebolla, se encuentren presentes en gran cantidad (el jengibre, claro, es un poco fuerte, basta con una 'patica'). Una vez todos los ingredientes estén listos para consumirlos, la receta está lista.

Como es una recomendación para la gripa, es necesario que se lo tomen en la noche, justo antes de dormir. Si les sobra, pues se lo toman a la siguiente noche también. Es recomendadísimo, para mí es efectivo, al siguiente día de los primeros síntomas, amanezco sin ninguno de ellos. Ha funcionado con otras personas, amigos y conocidos, agradezco a "Chiq" ('mi Moni') por compartirme la receta y bien puedan compartirla (la receta, a mi Moni, no), es mucho mejor que los químicos, ¿no?


¡Atrévanse a probarla y a compartirla!

domingo, 2 de diciembre de 2012

Mi familia, mi red social

Escenario 1. La habitación... Con mi pijama azul con blanco (de repente viene a mi cabeza la imagen del pájaro loco, si, así debía verme, con una sonrisa más tímida, alegre, sí, y sin plumaje colorado, pero para el caso, con pelo castaño negro y liso) iniciaba mi día en aquella casa enorme, de paredes gruesas, con la libertad que significaba quitarse las cobijas de encima, el levantarse casi en puntas para que la madera del piso se mantuviera en silencio y no traqueara, de manera que el sueño de mi hermano no se viera interrumpido, agarrar la ambulancia amarilla que había dejado estacionada sobre aquel mueble hecho con mimbre y abrir las puertas que, al menor movimiento, espantaban a los gorriones que robaban las hojas secas de las decenas de matas que adornaban el hogar alrededor del patio, para armar sus nidos en el filo del tejado.

Escenario 2. Los corredores... Una vez afuera, con el delicioso ambiente frío y ese viento fortachón que convertía, al oído, a aquellos pequeños maizales de los patios vecinos en mares vivos con oleajes supremos, la ambulancia se abría camino, se preparaba para su rumbo matutino, no sin antes corroborar, abriendo su puerta trasera, que la incómoda camilla plástica estuviera adentro, efectivamente, ahí estuvo y las llantas empezaron a girar. La tierra que los pajaritos madrugadores habían tirado al piso hacía que el sonido del andar del vehículo pareciera real, era el mismo que se escuchaba en las carreteras destapadas que había que transitar para unir a mis familias.


La ambulancia, ahora que lo pienso, era mágica, era capaz de bajar esos 7 helados escalones de cemento sin estrellarse, destruirse o detenerse. Por ahí continuaba el recorrido, llegando a esas enormes baldosas rojas y sin detenerse se encontraba de frente con esos dedos cuyas uñas estaban pintadas de rojo, yo sabía de quién eran pero una caricia instantánea en mi cabeza reconfirmaban la bendición de mi madre, ante mi aún somnolienta expresión dirigida a ella "la bendición".


Escenario 3. La cocina... Con la ambulancia detenida momentáneamente, mi pantalón de la pijama, a la altura de las rodillas, con un bonito color café (sucias), un exquisito desayuno me esperaba. Mamá es mamá y sabía a qué horas llegaba el conductor a su cocina y todo estaba preparado. Se hablaba, si, de muchas cosas se hablaba. Otra expresión, esta vez un "Dios le pague", era la despedida para continuar con el recorrido de la ambulancia, como un mal conductor, la cocina era atravesada en diagonal, desde la puerta de entrada del patio, hasta la puerta de salida del siguiente escenario, en ocasiones, al sucio de las rodillas se le sumaban los restos de arroz, huevo o pan que pudieron caer al piso, pero nada grave ante la sacudida que la madre del conductor de la ambulancia hacía con sus manos en las rodillas para despedirlo.


Escenario 4. El solar, hacia la copa... Para algunos el huerto, para mi el solar, un sitio encantado, tras la salida desde la cocina, siete escalones más y la ambulancia se encontraba sobre la tierra, en ocasiones gramilla a la que mi papá le prestaba cierta atención para que creciera; con tierra o con gramilla, el lugar, insisto, era encantado, hasta ahí llegaba en mi vehículo y caminaba, consentía a la 'Kuky' (nunca había escrito este nombre, pero siempre me lo imaginé con 'K'), mi perrita negra, con una mancha blanca en su cuello, me acompañaba hasta aquel diminuto túnel por donde salía y entraba un ratón. Tras haber sido cómplice de haber matado a uno en días anteriores, llevaba pedacitos de comida y lo dejábamos dentro de ese agujero, supongo que era un acto de ofrecer disculpas a la familia roedora, la comida siempre desaparecía y me aseguré de que no fuera la Kuky quien se la comiera, espero que se hayan alimentado.


Varias vueltas caminando debajo de los árboles de tomate, del maíz, de las brevas, de las plantas de curuba, de mora, buscando los frutos de cada planta para reportarlos más tarde a mi padre, que en lo sucesivo, de seguro aparecería. Entre tanto, llegaba a ese enorme árbol, en el cual reconocía el camino para llegar hasta su copa, desearía recordar a qué tipo de limbo llegaba al estar ahí, sólo tengo claro que pasaba mucho tiempo, viento, voces de vecinos, a veces sonrisas, (o risas, era un pájaro loco en aquel árbol), pasaba la vida, una tranquila vida, con el fondo verde de aquellos paisajes montañosos del macizo colombiano.


En una plataforma de madera, resultado de un proyecto de casa de árbol que nunca culminó, posaba siempre el mejor kit que existía para hacer bombas de jabón, era un mate con la combinación mágica de agua y jabón para hacer eso, bombas (para mi siempre fueron bombas, nunca pompas), un tubo de madera, todo ello, era 'made in papá'. El reto permanente era hacer la 'bomba' más grande, duradera y era un éxtasis ver que se desvanecían en vez de explotar.


Escenario 5. La copa, hacia el solar... Lo dicho, mi papá de repente aparecía al lado de la 'Kuky', dos recipientes en manos, uno rojo, un poco quemado accidentalmente por haberlo dejado sobre una parrilla caliente, otro amarillo, creo que también quemado, era el momento de aprovechar la fertilidad del solar. Iniciaba el concurso, de quién era capaz de recoger más cantidad de frutas, yo veía que mi papá siempre iba ganando (a pesar de mi trampa de echar un ojo previo), sin embargo al final había un ganador, yo, o al menos un empate. Pero ganaba la familia, pues para el almuerzo, los jugos eran frescos y naturales, el chocolo (mazorca) asado o frito y el dulce de breva acompañarían 'las dietas' nunca existentes, de la semana.


Escenario 6. El patio... La ambulancia volvía a su estacionamiento, esta vez en manos de mi hermano, con sonidos de frenos, curvas, motores que sólo él podía imitar, con mis ojos más abiertos, con una sonrisa de admiración iba al lado para no perder detalles, era simplemente espectacular, las maniobras y efectos 'visuales' no tenían comparación.


En un abrir y cerrar los ojos, estamos hermano, mamá, papá y yo en torno a un balón 'multifuncional', jugamos fútbol, baloncesto, volleyball, escalera , 'tiro tiros' (un arquero y los demás patean para hacer gol), en fin, el gran trofeo siempre fue la risa, la unión, la familia. Este escenario, como tantos otros podría escribirse en miles y miles de letras, pero como no se trata de una despedida de vida, si no de muchos recuerdos gratos por compartir, estos quisieron resumirse, salir a flote y abrirse campo en esta red social, menos social que una familia, pero perfectamente numerosa, todos nos seguimos, todos nos continuamos dejando huellas permanentes en los muros, en nuestros TL sin necesidad de un artificio más que nuestras presencias.

lunes, 24 de septiembre de 2012

Y, ¿el otro medio que le falta al ambiente?

Va una... En los pasillos donde queda la oficina en la cual hago pininos para aprender muchas de las cosas que sé hacer (que los jefes no lean esto, ellos piensan que soy medio experto), están dispuestas máquinas de bebidas calientes para quien guste tomarse su tintico, su té de durazno o limón, su perico, su chocolate, su capuchino o simplemente, su vaso de agua.

Mis amigos, compañeros y yo promovemos el uso de un vaso personal, para evitar gastar en cada "tintiada" uno de los de cartón que la máquina gentilmente nos ofrece, de igual manera compartimos el rebullidor, creo que así le dicen en estas tierras o el palito aquel de plástico que sirve para rebullir (menear, en mi tierra) el café.

Va la segunda... Hace varios años, no recuerdo cuántos, Bancolombia, antes Conavi, donde se ganan intereses con mi plata que con el sudor de la frente, también mía, obtengo (ésta es otra triste historia), dejaron de enviarme extractos bancarios mensuales porque con mi consentimiento permití que me enviaran estos a través de correo electrónico.

Aquí la tercera... En los almacenes de cadena, Éxito, Carulla, Alkosto, Olímpica y demás soy de los que solicito a la persona de la caja, que me den la menor cantidad de bolsas (talegas, chuspas, fundas), en ocasiones me ayudo de mi maletín para guardar ahí la mayor cantidad de cosas, todo para evitar el gasto de las bolsas plásticas. Cuando las compras son pocas, es decir siempre, prefiero guardar todo en mi maletín.

Y la culpable, la quinta... Recibí una llamada de un gentil y caballeroso personaje del Banco Falabella, quien me sugirió que por aquello del medio ambiente que es compromiso de todos, ellos en su inalcanzable esfuerzo por lograr el equilibrio entre hombre y naturaleza..., no, no es cierto, estoy exagerando, simplemente me preguntaron que si me interesaba recibir los extractos por correo en vez de recibirlos en físico, a lo cual respondí que sí, pues ambiente es ambiente.

Se que mis acciones de -promedioambientalista- son poquiticas, pero es mi grano de arena (la típica frase de cajón jeje), y de otro lado...


¿Qué hace Bancolombia con la plata que se ahorra enviando extractos bancarios?

¿Qué hacen los almacenes de cadena con las bolsas que se ahorran? ¿Sólo hacen negocio para vender la "bolsa reusable"?

Deberían ser un tanto sanos (decentes) e invertirle al ambiente esos ahorros, ¿no?

viernes, 14 de septiembre de 2012

¡Profes mal re - educados!

Apagando el computador del sitio donde trabajo, leo entre los últimos trinos, uno de @juanmansantos (sí, aquel que se hace llamar, digo, aquel que elegimos (yo no) como presidente de la ex (ni tan ex) patria boba), en el cual menciona que estará en una especie de entrevista a través de una tuitcam (así suena).
@JuanManSantos En minutos estaré respondiendo sus preguntas en la Twitcam con@PublimetroCol. Los espero.*
Como eran más de las seis de la tarde, pensé en que podría llegar a mi casa y desde la comodidad de mi hogar, hacerle una preguntica que le vengo haciendo hace mucho tiempo a través de cuanta red social me topo.

Gracias a un fallo eléctrico en aquellos circuitos que dizque suceden en el cerebro, un fusible se me debió quemar, pues aquel afán de llegar a mi computador (que por cierto, ahora tiene linux, ubuntu pa' más señas) para realizar la pregunta, se convirtió en una caminata, desde 'la ofis' (entiéndase oficina) hasta mi vividero, con una parada intermedia para deleitarme con unas onzas de cafeína. Arribando a casa encendí cuanto bombillo tengo, para echarle un ojo al avance del arreglo de unas fisuras en las paredes y pisos**...
(a propósito, voy a apagar ese poco de luces 8:05 pm... listo, todo apagado, gelatina fría, me avisan que ya llegó la niña Manuela, un momento, no conozco a ninguna Manuela, ¡wow! me entero que el 17 de septiembre puedo inscribirme a la Nike 10k, me termino mi gelatina... 8:23 pm)
... creo que alguno de los olores, a pintura, a silicona o a quién sabe qué, me recordó lo de la entrevista de Santos; para cuando estuve en la página Web respectiva, descubrí que había terminado hace 30 minutos, sin embargo, publiqué mi pregunta:
@PublimetroCol Yo tenía preguntas, preguntas que nadie hace. ¿Por qué nuestro gob se hace el loco con pensión de profes nacionales?***
De repente, pienso (a veces lo hago, sí, pensar), ¿por qué los profesores no se organizan y acuden a nuevas estrategias de presión, por ejemplo a través de las redes sociales? Sin duda alguna, las redes sociales, las tendencias, los seguidores, los movimientos, las cuentas, todo lo que se mueve en Internet, cobra gran importancia y las instituciones, como el gobierno, "hacen caso", o al menos no dejan pasar desapercibido lo que en estas redes se discute. Demandas, críticas, ofensas, movimientos, muchas cosas han rendido su fruto (la reforma a la justicia, senadores que no tienen para la gasolina, otros que hasta se la beben y conducen ebrios, en fin, son sólo ejemplos que vienen a mi cabeza).

Pero ¿qué es lo importante de la respuesta que me di?, ¡los docentes son ignorantes (con el perdón de todos, y de mi papá, que también lo es (es docente (y un poquito menos ignorante que el resto (porque es mi papá jeje))) en la comunicación a través de redes sociales, de grandes masas de información!

Y, ¿por qué lo son? (vuelvo a responderme, esto es un diálogo de "yo con yo"), pues, en sus lugares de trabajo, sus escuelas o colegios (de carácter público), la conexión a Internet, si es que la hay, es pésima y, además, la capacitación, formación, acompañamiento, clase o como pueda llamarse por lo general está inclinada a ofrecerse para que los profesores se vuelvan CONSUMISTAS de software, juegos, aplicaciones, imágenes, páginas.

Si los profesores han perdido terreno en la sociedad, es porque no existe una política seria y coherente con la importancia de lo que es la educación en Colombia. Hay millones de millones de millones de millones invertidos en programas de producción de "cosas" para la educación, y otros tantos millones de millones de millones de investigaciones para enterarse de cómo funcionan esas "cosas" en la educación. El campo de interacción entre la tecnología, la sociedad y la escuela, se convirtió en un vacío incontrolable, insisto que el CONSUMISMO al que hemos expuesto a la escuela en Colombia es una grosería: ¡usen! ¡usen! ¡usen! ¡usen! ¡evalúen! ¡evalúen! ¡evalúen! ¡pruebas! ¡pruebas! ¡pruebas! ¡la escuela es mala! ¡los docentes son malos!

"¿Cuándo y dónde, se les permite a los docentes y a su escuela, comunicarse directamente con la sociedad colombiana, sin tanto intermediario de turno?"

¿Por qué no apostarle, con al menos un paquete de millones, de esos millones de millones, a la recuperación de la comunicación de los docentes ante el país? ¿Por qué no promover la cultura de dar a conocer la información, de primera mano, con la cual los docentes conviven a diario y representa en gran porcentaje, la realidad social del país? ¿Saben demasiado? ¿No conviene que un sector tan apropiado de la situación en Colombia se re-eduque en los nuevos y masivos medios de comunicación? ¿No resistiría el gobierno conocer la realidad de lo que piensa el sector educativo de la primaria y la secundaria del país?

Sólo para mencionar los más conocidos, canales de comunicación efectiva con la sociedad como Facebook, Twitter y Blogger pueden ser grandes aliados de la educación "social", muchísimo más que Word, Excel y Power Point.


____________________
*Si los trinos nunca desaparecen, el trino referido estará siempre en este --> enlace <--, en caso contrario, tengan fe y créanme que ese señor sí trinó el trino (y no me perdonen la redundancia).
*Gracias don Álvaro por la vigilancia a la obra! :)
***El enlace de ese trino está aquí